lunes, 10 de junio de 2013

I Am a Ghost (2012) de H. P. Mendoza. Arte y Ensayo del Terror.


Emily repite una y otra vez las mismas tareas diarias dentro de su casa, de modo obsesivo, hasta que se da cuenta, con ayuda de una voz que oye en su interior, una medium, de que está muerta y es un fantasma. Hasta que no logre ser plenamente consciente de su condición y pueda "cerrar" y trascender al siguiente nivel, verá limitada su existencia al interior de esa casa de la que no puede salir. Pero hay algo que le impide hacerlo, recuerda entre brumas, haber sido asesinada violentamente y esto le impide estar en paz. Solo su voluntad y la ayuda de esta medium lograrán hacerla llegar hasta la verdad.


Pude ver la película dentro de el Festival Internacional de Cine Fantástico de Madrid, Nocturna 2013. Debo decir que visto su trailer y argumento era de las que me interesó ver desde un principio. Y a juzgar de como estaba la Sala 2 de los Cines Palafox, no era el único. Luis M. Rosales, director del festival, acompañado de H.P.Mendoza y Anna Ishida, director y protagonista del film respectivamente nos la presentó como "la película independiente más importante del año" y tras su visionado, coincido con el. Y es que las películas independientes de medios escasos pero arriesgadas e inventivas, como esta misma I Am a Ghost, Resolution o Toad Road, se revelaron como las mejores y más interesantes de este recién nacido Festival.


I Am a Ghost no es una película para todos. No lo digo por pedantería. Ese comienzo en que una y otra vez se repiten las mismas escenas desde distintos puntos de vista (levantarse, bostezar, freír huevos, desayunar, ir a la compra, tratar de salir y no poder hacerlo, que están montadas de una manera que sutil y lentamente nos generan una curiosa sensación de desazón, anormalidad y claustrofobia) es difícil. Se trata de uno de esos films en que el espectador ha de ser muy paciente y poner mucho, muchísimo de su parte para meterse en el. A mi mismo podría haberme resultado un poco soporífero o insufrible ese comienzo de no ser porque en cierta medida, conociendo el argumento y las características de la película (realizada con medios escasísimos por solo 6 personas con el claro afán experimental y alternativo que muesta su trailer) lo esperaba. Hablemos claro, hay que tener la mente abierta y tener ganas de ver algo distinto. Afortunadamente yo había visto ya en el Festival la fascinante Toad Road y la no menos interesante Resolution, ambas me gustaron y estaba dispuesto a seguir viendo propuestas diferentes y más experimentales. 

Pero aún con eso, el gusto y las preferencias pueden imponerse, yo aquí solo expongo mi opinión, y diré que este film me ha parecido fabuloso.



Si, el comienzo es lento, complicado, la trama se desarrolla con lentitud, parsimonia, sin "sustos" ni escenas cargadas con suspense anticipado. Cosa que como es natural, puede aburrir mucho ¿Pero acaso no aburren también los clichés del cine de terror más convencional? Una familia que se muda a una casa encantada y alguno de sus miembros oye voces, ve cosas que los demás no, y es asustado por lo menos dos veces por lo que luego resulta ser su padre o un animalillo que pasa por ahí, hasta que descubre un misterio enterrado hace tiempo... Si, es algo que nos resulta más familiar, nos entretiene, porque hay diálogos entre personajes, algún "love interest" del protagonista, un tipo malo del pueblo que le hace la puñeta, alguna escena de acción y otra de humor... Todo el tiempo "están pasando cosas". Pero vemos la película y salvo excepciones la olvidamos. Tenemos puesto el piloto automático. Sobre todo aquellos aficionados al terror que con perdón de la expresión, tenemos los huevos pelados de ver este tipo de historias en cine. No quiero decir que sean malas, o que haya que acabar con ellas. Solo que de tanto en tanto, está bien ignorar los patrones establecidos e ignorar un poco las reglas no escritas. Sobre todo si todo ello no se hace porque si, por llevar la contraria, sino que comparte con el cine más convencional su teórico propósito (a parte de recaudar dinero claro) esto es, asustar.

Y si, a mi me asustó y mucho en su recta final. Pero de verdad. Nada de un bote en el asiento, nada de un sobresalto provocado por un silencio de minutos que se rompe por un bramido de los altavoces de la sala a toda potencia, no. Hablo de un auténtico momento de espanto que se mantuvo después como un ligero escalofrío recorriendo mi espina dorsal durante varios minutos después de terminar la proyección. Lo digo en serio.



Y esto en una persona que ha visto -casi- de todo en cine de terror tanto en salas de cine como en casa es decir mucho, muchísimo, y más con los espartanos recursos con los que ha filmado H.P. Mendoza esta cinta.

Habrá quien recrimine su "lentitud". O que no pase nada en buena parte de la película. Pero en realidad si que pasa. Se nos narran muchísimas cosas. Pero a través de una puesta en escena inventiva, de la imagen, de un montaje inusual y muy orientado a mantener el interés y el suspense en cosas aparentemente mundanas que se repiten de manera cíclica. Pero vistas de diferentes maneras y aportando sutilezas que van ampliando el interés por lo narrando y generando progresión dramática. Un montaje abrupto por necesidades narrativas y sutil, cuando se requiere por los mismos motivos. Formando ello una narrativa visual que nos narra la historia a través de la imagen (con hallazgos visuales impactantes y originales a pesar de la escasez de medios) que es de lo que se trata en el cine al fin y al cabo. Narrar historias a través de imágenes en movimiento, si puede ser sorprendiendo al espectador. 


¿Que se nos pide demasiado esfuerzo como espectadores para entrar en la película? Es muy probable. Pero os digo que tras sentir auténtico miedo con una película de terror como no había sentido en mucho tiempo, merece la pena. Y si perdemos prejuicios y hacemos el esfuerzo desde el principio, os aseguro que entraréis en la película y os resultará el doble de interesante que un film convencional. Lo malo claro, es que hay que entrar desde el principio, sino no es efectivo y como digo, no es fácil.

Además la película no se queda en el susto, en el terror. Si logras entrar en ella, hay una alambicada construcción fascinante en su desarrollo y una serie de temas y exposiciones visuales de ellos, que animan a posteriores visionados. 

Una de las mejores del Nocturna 2013 y de 2013 en género de terror, no hay duda. Recomendada.



Gallowwalkers (2013) de Andrew Goth. Oeste, Resucitados y Wesley Snipes, combinación ganadora.


Gallowwalkers es otra de las películas que pudimos ver durante el pasado Festival Internacional de Cine Fantástico de Madrid, Nocturna. El esperado regreso de Wesley Snipes a las pantallas generó gran expectación entre la concurrencia. Los distribuidores de la película estuvieron presentes en los Cines Palafox para presentarnos el film, y ayudaron a generar un ambiente "badass" en la sala contando que Gallowwalkers se produjo antes de que el actor ingresara en prisión, y la película se había quedado sentada esperando que saliera. Jocoso comentario que generó la simpatía de los espectadores allí reunidos.


Wesley Snipes es un pistolero que arrastra una maldición, todo aquel que muera por su mano vuelve a la vida. Y ahora tocaría decir lo típico, que es una premisa desaprovechada y blablabla. Pero lo cierto es que Galowwalkers es una película agradable de ver, divertida y con absolutamente ninguna pretensión, lo que la hace simpática y fácil de ver, que no de entender eso si, pues sorprende lo confuso del guión cuando la historia es la de siempre en los westerns, una simple y llana venganza, en este caso con toques fantásticos, pero que no deberían afectar a la simple y lineal típica historia de los westerns. Pero demonios, ya estoy otra vez quejándome. 


Gallowwalkers es un simpático western con excéntricos toques fantásticos y espectaculares mujeres facilonas embutidas en corsets, villanos que se ponen "camisas" de piel de personas muertas, acción, tipos deformados a los que Wesley Snipes apaliza soltando onliners y a los que descabeza con columna vertebral y todo. Hay efectos de maquillaje -peores y mejores- pero no horrible cgi barato como podía haber sido el caso (salvo en un par de momentos puntuales muy breves). Con lo que, poco podemos recriminar a un título sin más pretensión que hacernos pasar un buen rato, y que sigue teniendo el plus de ser al fin y al cabo un Western, que para los que los apreciamos, siempre es una delicia ver en pantalla grande, cosa que le debemos al Festival Nocturna, pues dudo que vaya a ser distribuida en salas comerciales. Una pena, pero si podéis recuperarla en dvd o blueray cuando se distribuya, a los amantes del género (tanto fantástico como western) no os resultará tiempo perdido.




jueves, 6 de junio de 2013

Resolution (2012) de Justin Benson y Aaron Morhead. Colegas en el Bosque.


Me dijeron que si me había gustado Toad Road viera Resolution, pues tenían puntos en común en según que cosas y opté por ella en el Nocturna 2013. Y es cierto. Ambas comparten el hecho de ser films independientes rodados con un estilo muy particular que busca la naturalidad antes que la artificiosidad en la puesta en escena, en busca de lo espontaneo y de imbuir a lo que cuentan de una ilusión de mayor realismo. Huyendo de parecer "una película" digamos. Aunque quizá Resolution puede ser más "convencional" en este aspecto. 

Y es que amigos y citando el magnífico libro sobre guiones cinematográficos de Blake Snyder ¡Salva al Gato! (Gran hallazgo, gracias Alberto) en realidad, hablar de géneros es erroneo, pues comedia romántica, terror, etc, no nos cuentan realmente lo que sucede en la película, son términos generales, demasiado generales. Hay que hablar de tipos de historia, según Snyder solo hay 10, y uno de ellos son las películas de "amor entre colegas" o buddy movies. Dos personajes totalmente opuestos que se ven abocados a pesar de sus caracteres opuestos a convivir, que necesitan al otro, por que los complementa, y tienen finalmente que renunciar a su orgullo y ceder para estar con "su media naranja". Y si, lo que estáis pensando es cierto, las películas de amor son también películas de "amor entre colegas", camufladas, es la misma estructura en realidad. 

Snyder afirma que los productores en Hollywood siempre le pedían lo mismo "pero distinto". Que no es ni más ni menos que lo que todos queremos. Dejémonos de ínfulas, la originalidad está genial, pero al final hay que recurrir a las estructuras esenciales. Han funcionado desde los orígenes del hombre hasta hoy ¿creeis en serio que podemos pasar de ellas así como así? No es posible. 

Lo que si es imposible es ser muy hábil en contar lo mismo "pero distinto". Y tiene mucho mérito, mucho más que ir de pedante y de haber descubierto América por la vida, cuando en realidad es Palma de Mallorca, y todo el mundo ha estado allí antes que tu de Viaje de Fin de Curso.


Y hablando de pendanterias todo este rollo que os estoy metiendo no es por hacerme el intelectual. Es por el mero hecho de que me resulta muy curioso y muy reconfortante que bajo su envoltura indie, de bajo presupuesto y experimental, Resolution, no deje de ser algo tan sencillo, clásico y típico como una buddy movie. Una película de colegas.


Una película de colegas avanzada, ya que la amistad entre ambos está consolidada, fue en su adolescencia cuando pasaron esa fase de amor-odio. Ahora Michael Danube es un feliz joven que va a ser padre y Chris Daniels es un yonki a punto de caer cuesta abajo en una fase terminal sin solución. Danube, antes de que esto ocurra, acude en su ayuda a la casucha en el bosque que ocupa, le esposa a la pared, y se propone vigilarlo durante días mientras sufre el mono. En ese tiempo Danube descubrirá películas, fotografías y diversos documentos de personas desconocidas en medio de vivencias terribles que a menudo acaban en muerte. Su amigo trastornado por el mono no podrá ayudarle y tendrá que ser Michael quien lidie con este misterio, con unos caseros indios con muy malas pulgas, fanáticos religiosos a la espera de la nave espacial que les devuelva por fina Jesús y de inoportunas visitas de pacientes de un manicomio cercano.

¿Nada parecido a la típica película de colegas verdad? Esto es porque el guionista y uno de los directores, Justin Benson ha sido lo suficientemente hábil para contarnos lo mismo, pero distinto. Pero la película "de amor entre colegas" es la base de todo, la columna vertebral. Empiezan mal, pasan por dificultades y todo converge en un climax dramático en el que dificilmente vuelvan a verse el uno al otro, para finalmente comprender de nuevo que se necesitan, y "hacer las paces". Una película de colegas de libro, no se aparta ni un ápice. A pesar de los elementos de humor, terror, sobrenaturales e incluso de ciencia ficción que pueblan la trama. Pero la base del tipo de historia está ahí. No se a vosotros, pero a mi me resulta fascinante.


En cuanto a la valoración de la película en si, os diré que si os interesa verla, merece y mucho la pena. Siendo una de las más notables de este Nocturna 2013. Y podía haber sido la mejor. Tiene mucho humor, unos grandísimos diálogos y personajes (tanto en momentos cómicos, de terror o dramáticos) un plantel de actores estupendos y encima consigue un momento de terror que me puso cardiaco (y mira que eso es complicado con alguien tan acostumbrado a ver todo tipo de películas de terror como yo). Pero hay una pega con el final, que en cierta medida es lo único que pervierte este caracter de "buddy movie", un climax que parece autoimpuesto para hacerla parecer una "auténtica película de terror" (no olvidemos que pese a algunos elementos de terror o suspense no deja de ser una comedia con mucho diálogo durante el 90 % de su metraje) y que desvirtua un poco el conjunto. Por un lado, si querían reafirmar los elementos sobrenaturales y de terror, pese a la escasez de presupuesto podrían haber trabajado más ese segmento final. Y si realmente ese final era parte de los planes inciales, me parece insatisfactorio porque le precede el verdadero desenlace emocional. Y anteriormente a ese había una escena de verdadero terror que no se consigue igualar con ese súbito climax/giro. 

En cualquier caso, bastante recomendable si estáis abiertos a este tipo de films con pocos medios e independientes. Nos deja escenas memorables entre los dos protagonistas, con líneas de diálogo soberbias: "Solo he sido feliz en mi vida cuando he estado drogado" "Ser creativo es una maldición, hace que no seas capaz de interesarte por un trabajo monótono y repetitivo que permita comer". También impagable esa escena con el Francés porrero loco, que vive en medio del campo en una caravana y vive obsesionado con las miles de realidades apiladas en capas y se ríe de su imagen repetida infinitamente reflejada en el espejo.

Una película a tener en cuenta.






Jug Face (2013) Chad Crawford Kinkle. Directa al hoyo.


Vamos con la decepción de lo que llevamos de Nocturna 2013. Me hablaron y muy bien de este film y me lo recomendaron. De manera que me ocurrió lo mismo que con Silent Hill: Revelation 3D o Toad Road, pero a la inversa, muchas recomendaciones y feedback positivo y gran decepción post-visionado. Pero oye, es mi opinión, no dejo de ser el tipo al que le gusta Dracula 3D de Dario Argento.


No es mala película. Tiene buenas intenciones, un guión serio y un gran reparto. Vaya esto por delante. El tema es que la historia (una comunidad en el sur profundo de los EEUU que viven en caravanas y casuchas apartados de la civilización y que ofrecen sacrificios humanos a un hoyo en el suelo) es tratada quizá con demasiada seriedad e intención de trascender. Después de todo son rednecks y adoran un hoyo en el suelo... no digo que se convirtiese al film en una sátira pero demonios, tampoco simplemente aceptar que esto es así, que el hoyo es dios y hay efectivamente, que hacerle caso y matar a todo el que ordene. 

Y es que esto es así, la película en ningún momento cuestiona el tema sobrenatural, esto es así, no hay ni pizca de ironía, mofa o cuestionamiento, y hablamos de auténticos gañanes demonios... la seriedad con que se trata la trama me resultó molesta. 

Y ya digo, no es que lo convirtieran en una comedia, pero el que en ningún momento se cuestione o se ironice sobre lo absurdo de adorar un hoyo en el suelo casi me pareció un insulto como espectador, como si pretendiera que te sintieras uno más de esta comunidad, como si no pudieras asumir ni el menor cuestionamiento de esas creencias, como si tu inteligencia no diera para más.

Y si, en la película se muestra claramente que el hoyo es una entidad sobrenatural viva, sea lo que sea, que mata y efectivamente cumple lo que los protagonistas temen, se deja perfectamente claro desde el inicio. Pero por una vez me hubiese gustado un poco menos de claridad en ese sentido, algo más de ambigüedad... además el radicalismo religioso en este tipo de comunidades da más miedo que cualquier "hoyo fantasma" que pueda uno inventarse y es una pena que la cinta no tire más por ahí, sobre todo con el gran reparto que tiene.


Además se le pide un gran esfuerzo al espectador al tener una protagonista con la que dificilmente puede uno identificarse. Tanto físicamente como en la manera de comportarse del personaje (cobarde, huidiza, abstraída) siento decir que me recordo mucho a Kristen Stewart en la saga Crepúsculo, es decir, un personaje cobarde que recula constantemente, y jamás hace nada ni toma la iniciativa, y por culpa de esa manera de proceder de la protagonista sucede todo lo malo en la película ¿no es el peor tipo de protagonista que puede uno tener en cualquier tipo de película? si tenemos en cuenta que el resto de personajes son furibundos rednecks con mala baba y peor carácter ¿con quien se supone que vamos a identificarnos o como vamos a lograr que nada nos afecte emocionalmente? ¿Resultado? Primero frustración y luego aburrimiento, porque si no nos importa la protagonista, es más la detestamos ligeramente ¿como van a importarnos todos los demás? 

El único personaje que logra un mínimo de empatía es Dawai interpretado por Sean Bidgers, pero más por la magnífica interpretación del actor que por el guión, que en cuanto puede hace que el personaje se pase de tonto y sumiso y ocasiona la misma ecuación de emociones en el espectador, frustración y aburrimiento.

El film es claramente de bajo presupuesto. Yo no tengo nada en contra de esto, dios me libre, pero igual que un torpe guión es remedado por un aspecto visual impresionante, al menos de cara a no aburrir el espectador como era el caso de Silent Hill: Revelation 3D, aquí existe torpe guión y nula capacidad (no por la habilidad del cineasta sino por la carencia presupuestaria) de impresionar visualmente. Ni tan siquiera tenemos escenas violentas gráficas espectaculares reseñables, solo algunas vísceras desperdigadas por ahí después de ver algunas lamentables escenas videocliperas de los ataques del hoyo. Lo siento pero esas secuencias montadas en plan videoclip me parecieron anacrónicas, chungas y le dan un aspecto de producto de videoclub de hace años al film... En resumen, no la recomiendo.


miércoles, 5 de junio de 2013

El Huerto del Francés (1978) de Jacinto Molina. Cuidado no te lleven al Huerto...


Auténtica gozada recuperar este Negro drama con tintes terroríficos del mítico Paul Naschy, que se erige como una de sus mejores películas, sino la mejor y lo que no creo que se pueda rebatir, su mejor interpretación. 

Solo tengo palabras de agradecimiento para el festival Nocturna por proyectar esta obra maestra en pantalla grande, una copia que dormía el sueño de los justos en la filmoteca, y todo sea dicho, se conserva en perfecto estado. Una pena que un tema legal impida su distribución en vídeo, una verdadera injusticia y una pena tremenda, pues pide a gritos ser reivindicada y redescubierta por las nuevas generaciones.


El Huerto del Francés (basada en hechos reales y muy fiel a estos) esta llena de personajes (sin ir más lejos sus protagonistas) con los que no deberíamos simpatizar ni sentir ningún tipo de lástima. Y sin embargo lo hacemos ¿Porqué? Pues porque la película sabe mostrarnos que el país en el que vivían era una España de clases y de tremendas diferencias sociales entre pobres y ricos (dada la situación de crisis actual cada vez menos alejada de la España del presente). Los que nacían pobres tenían que buscarse la vida, daba igual como, no había lugar a la reflexión, comer o morir. 

El Francés se nos presenta como un personaje sin escrúpulos que manipula a las mujeres a su antojo. Tiende trampas a incautos viajeros que van a su Casona con promesas de juego clandestino y mujeres y lo que se encuentran es un oscuro pasillo y un golpe mortal en la nuca, despojados de sus billetes, van directos al Huerto del Francés. Pero con el transcurrir de la historia vemos que El Francés es un hombre hecho a si mismo, resentido con su suegro, un acaudalado terrateniente que les agasaja a el y su mujer con tierras y propiedades enormes. 
El las rechaza, quiere prosperar por su propio trabajo, no quiere que nadie le regale nada, y en este mundo de clases, donde nadie puede pasar de un lado a otro ni prosperar, si no nace rico, el Francés es un hombre que se la juega, que le baila el agua al poderoso, aprovechándose de este sistema y de los ricos, beneficiándose de ellos (literalmente) jugando a su juego. Es por ello que aún siendo un canalla y un cínico (es infiel a su esposa con una de las putas de su casona y obliga a abortar de manera tremendamente dolorosa a otra mujer que sedujo de malas maneras, una preciosa y joven Maria José Cantudo que pese a todo compone un personaje que no deja de sufrir toda la película y sale perfectamente airosa del reto) no dejamos de sentir una cierta simpatía hacia el personaje. Sobre todo en sus momentos finales, cuando la mujer despechada que abortó enamorada de el, creyendo sus mentiras, le descubre, y da la voz de alarma a la Guardia Civil sobre lo que verdaderamente se planta en El Huerto del Francés. Es entonces cuando el sueño se evapora, y el Francés ya no es el demonio, sino un pobre diablo que ha desperdiciado su vida y destruido la de los pobres inocentes que tuvieron la mala suerte de toparse en su camino. Todo por creer que podía lograr ser alguién en ese mundo cruel e imposible de cambiar para el pobre. Y como si fuese un insecto, una vez descubierto el engaño, el sistema le aplasta. 

Pero al enfrentarse a la muerte el Francés (tal y como pasó en realidad, reproduciendo lo dicho por el auténtico de francés segundos antes de ser asfixiado en el Garrote Vil) se muestra inmutable, casi desafiante, lanzando frases sarcásticas a su verdugo "lo que siento es que nos hayamos conocido en estas circustancias" "tu apreta, apreta sin miedo", lo que no cambia el hecho de que sea un hijo de puta, pero un hijo de puta simpático, como los grandes hijos de puta que ha dado al cine. 
Tampoco podemos olvidarnos de Pepe, el particular sidekick, el escudero, el Sancho Panza particular de este particular Don Quijote Psicokiller, que cambia Molinos de Viento, por Acaudalados Vejetes que viajan a solas, Pepe es ese personaje leal y aparentemente inmutable, que sigue a rajatabla las órdenes del francés, pero que a la vez es como su conciencia, su Pepito Grillo particular, sus mirada lo dícen todo, en ellas vemos como el personaje contempla no solo al Francés sino la triste decadencia que oculta la aparente alegría de las juergas que se viven en la casona del Francés, sus ojos, testigos de todos los horrores cometidos por el y sus compañeros, van mudando su expresión a medida que avanza el film, y vemos como un pesar y un presentimiento de horror se van mezclando en el con una profunda tristeza, como si viera lo inane e inutil de todos los horrores que su compañero y el comenten. Gran interpretación de Jose Calvo como digo, una actuación memorable, un personaje para el recuerdo (la ternura que genera la sinceridad con que díce al cura que le acompaña hasta el Garrote Vil que tiene miedo es desgarradora, sentimos verdadera pena y lástima por un personaje que al fin y al cabo es tan asesino como el Francés, lo que es sorprendente y díce mucho de la calidad de la película)

Volviendo a Naschy, se intuye durante el film, que debía sentir una cierta identificación con el personaje de El Francés. Salvando las obvias distancias, no se identificaba con el por ser un psicopata, sino por ser un en cierta manera un outsider, alguien que lucha solo contra viento y marea por lo que piensa por más que los demás le agasajen y le inviten a tomar otros caminos, insistiéndole en que se equivoca. Conociendo la biografía de Naschy tan ampliamente como la conozco, estoy seguro de que sería el caso, como el Francés, Naschy luchó el solo tercamente y de manera prácticamente suicida por hacer cine fantástico, cuando el público daba la espalda al género y todo el mundo le animaba a abandonarlo y hacer otras cosas. Esto es especialmente patente en la escena en que la mujer del francés, interpretada por la preciosa Julia Saly le anuncia feliz, que su padre les regala las tierras y así podrá dejar su huerto y no tendrá que mancharse las manos. El Francés reacciona con ira y rechaza la proposición, no solo porque su huerto está lleno de pruebas de sus crímenes, sino porque es orgulloso, su huerto lo trabaja el, quiere prosperar por su esfuerzo, no regalos, probablemente así se sintiera Naschy cuando le propusieran abandonar la profesión que tanto amaba en momentos de crisis para el cine fantástico, como los que vivió el actor. Aunque repito, es una reflexión particular, pero fundamentada en hechos reales y que pienso que es muy probable conociendo al actor y el contexto de la época.


Pero me voy por las ramas. Estad atentos, algún día El Huerto del Francés se editará en vídeo y podrá redescubrirse una gran película injustamente olvidada. Hasta entonces recordad... ¡que no os lleven al Huerto!

Silent Hill: Revelation 3D (2012) de Michael J. Bassett. Un billete de ida y vuelta al Pasaje del terror digital



Silent Hill: Revelation 3D es una película de la que me habían hablado fatal. Jamás he jugado al juego ni vi siquiera el primer film. Pero salí bastante satisfecho de verla. No digo que sea una gran película, pero me dio exactamente lo que esperaba después de ver esos espectaculares posters. El guión se me antojó confuso. Pesado y plagado de larguísimos diálogos de exposición que en lugar de facilitarme la comprensión de la trama, me la hacían aún más confusa. Pero que queréis que os diga, salen enfermeras tetonas sin cara armadas con cuchillos, monstruos acojonantes hechos de pedazos de maniquies que previamente habían sido personas, las paredes sangran y se transforman en piel sanguinolenta que se despedaza y sale volando, tipos enormes con pirámides metálicas en lugar de cabezas, mujeres con pedazos de metal puntiagudos saliendo de su piel que luchan con cuchillos enormes y rebanan brazos y cabezas... ¿en serio hace falta decir más? ¡Todo el mundo quiere ver eso! Y si, luego la pondremos a parir, diremos que el guión es horrible y que ese mundo está desaprovechado y estaremos en lo cierto, pero, demonios, que divertido es de ver, que espectacular (el  3D es de los mejores que he visto con hachas y pinchos "saliendo" de la pantalla súbitamente, ese remolino sobrenatural que engulle a los habitantes de Silent Hill al comienzo, o la mentada escena de las paredes tornándose piel) y maldita sea, que bien sienta de tanto en tanto (sin abusar eso si) dejar el cerebro a un lado y disfrutar por una vez de la atracción de barraca de feria, del pasaje del terror, del grand guignol que es al fin y al cabo el cine. No se vosotros, pero yo siempre estoy dispuesto a comprar otro billete para el tren de la bruja.


Toad Road (2012) de Jason Banker. Las siete puertas del infierno.


Vi Toad Road en el Festival Nocturna de pura casualidad, esta es la verdad. Tenía entrada para Meteletsa, Winter of The Dead. Demonios la primera película de Zombis Rusa ¿Que queréis que os diga? Sentía curiosidad. Además su director, Nicolai Pigarev, me había caído genial viendole en la rueda de prensa que dio para presentar la película, un tipo sincero, honesto, y muy divertido. El caso es que no pudo verse el film ruso, un fallo técnico, la veremos más adelante dentro del festival ¿Que hacer? Acudir a la otra opción, Toad Road, que iba a proyectarse en la otra sala del cine Palafox y empezaba una hora más tarde que Meteletsa, Winter of the Dead. Había tiempo.

Así que entramos en Toad Road. Una película que a priori tenía mis prejuicios en contra. Una película con aspecto de arte y ensayo, indie, pelín pedante, cosa que normalmente no me anima. Aunque conocía el argumento, una pareja en una búsqueda mística imbuida por la experimentación con drogas psicotrópicas, y sentía curiosidad. Además si algo tienen de bueno estos Festivales es que te permiten descubrir films con los que dificilmente habrías dado de otra forma, más arriesgados, y que tu a su vez, estás más dispuesto a ver de lo que es habitual.

La película empezó con parsimonia, grandes planos largos y primeros planos de un personaje prácticamente catatónico, mudo, de aspecto lánguido, música electrónica abstracta, aspecto amateur, parecía que mis prejuicios iban a estar justificados. 



Pero de repente comenzamos a conocer al personaje, al que su padre obliga a acudir a sesiones de psicoterapia, hablar de su vida con su terapeuta, con sinceridad, crudeza, buenos actores en una puesta en escena que parece no querer ser cine, de huir de la narrativa tradicional y logrando narrar, pardójicamente, muchísimas cosas en poco tiempo. A través de sensaciones, de miradas y momentos brutales (y muy divertidos todo hay que decirlo) que se intercalan con el diálogo con el psicologo. Vemos al protagonista, que toca en una banda de rock y a sus amigos en el punto más decadente de sus juergas. Queman los pezones de sus amigos cuando están absolutamente borrachos, al protagonista le bajan a los pantalones y ruega en pelotas que se los suban porque no puede levantarse... la manera en que está rodado, casi como un vídeo casero, hace que aunque incialmente te quedes a cuadros ante la escena, comiences lentamente a darle más crédito, pareciera que ya has vivido algo parecido o le ha pasado a alguien que conoces. Ya no estás viendo una película, estás observando a unas personas, y no es found footage ojo (aunque debo decir que el found footage me encanta como subgénero).

Es en ese momento cuando aparece ella. 




Sarah Anne Jones (desgraciadamente muerta después del rodaje en un accidente de tráfico a los 24 años lo que añade truculencia a la historia teniendo en cuenta el desenlace) es, lo diré ya, otro de los motivos por los que me gusta tanto Toad Road. Su personaje dinamitará la historia y la relación de los amigos. Llega a la película sin ser presentada en términos cinematográficos tradicionales, simplemente está por ahí, lo que es muy curioso teniendo en cuenta su importancia vital en la historia. Pasará de ser una chica bien, con buenas notas, a ser una más de ese grupo de gañanes que le da a todo (incluso al vichs vaporups soplado en los ojos mientras les masajean la cara) experimentando y viviendo al límite cosas que jamás hubiera probado de otra forma y a, finalmente, emprender una búsqueda mística imbuída por los ácidos, que mezcla realidad, alucinación y secretos terribles enterrados por siempre en el subconsciente. 

Y mira que no me gustan las películas sobre drogas. No por moralidad ni nada de eso, simplemente me suele asquear ese rollo molón y pretendidamente alucinado que se llevan, no lo se, no se explicarlo pero las suelo detestar de entrada. Pero Toad Road consigue ser otra cosa. Como si a pesar de que los personajes cometen locuras, hacen barbaridades y de sobra sabes que esas místicas aspiraciones suyas son quimeras vacías, la historia te resulta placentera, hipnótica, fascinante en todas sus formas, sonidos y colores, casi como si, con esa puesta en escena aparentemente descuidada, anti-cinematográfica, sucia y también aparentemente imperfecta, el cineasta, Jason Banker, lograra un efecto parecido al de esas enormes setas que se zampan los protagonistas. Lograr que el horror y lo feo, lo terrible y desagradable te resulte placentero, seductor y te llene. 



Como digo Sarah Anne Jones y su personaje resultan vitales en todo esto. Su voz en off hacia el final, describiendo esa búsqueda de las siete puertas del infierno es estremecedora. Logra momentos asombrosos, esa simbiosis de interpretación, puesta en escena e historia y gracias a ello se logra un giro fantástico y de terror nada al uso pero realmente impactante, que cristaliza en un solo momento, apenas unos segundos, pero de puro terror como en pocas ocasiones hemos visto últimamente. Chapeau pues, a esta película, hemos de seguir la pista a este realizador, porque lo que nos ofrece en Toad Road merece y mucho la pena, hasta el momento una de las mejores de Nocturna 2013.